Notas sobre Mujer Vista de Espaldas

Introducción

Mujer vista de espaldas (1862)
Fig. 1 Onésipe Aguado de las Marismas, Mujer vista de espaldas,
(1862) 30.8 × 25.7 cm, impresión fotográfica sobre papel salado,
Museo Metropolitano de Nueva York.

Una tarde de 1862, el vizconde Onésipe Aguado de las Marismas (1) (1830–1894) prepara en su estudio de la plaza Vendôme de París, una fotografía de una mujer ricamente ataviada vista desde la espalda que conoceremos con el descriptivo título de Mujer vista de espaldas (Mve). Todo pareciera indicar que es este un retrato más pero la perspectiva elegida (que prioriza el vestido y el elaborado peinado) producirá una anomalía fotográfica digna de consideración y significado para la cultura visual contemporánea. Tal es así que el museo que la conserva y consagra, el Metropolitan Museum of Art situado en la ciudad de Nueva York (Met), insistirá en su ficha catalogadora en el carácter fascinante de la imagen, una caracterización que parece reformular el fenómeno retratístico.

¿Podrían sospechar el vizconde o la modelo las consecuencias artísticas de esta inusitada vista al atavío y al peinado, a la toilette (2)?

En este acercamiento a la fotografía Mve que carece de una investigación sistemática nos preguntaremos qué puede decirnos su condición de imagen "fascinante" sobre su sentido y consecuencias artísticas actuales. Buscaremos responder cómo puede la fascinación trazar puentes hacia problemáticas vivas, esto es, encontrar un nexo con la cultura contemporánea que indique la pertinencia de regresar a esta fotografía que parece, en un primer acercamiento, tan lejana en tiempo y contexto.

Para comenzar nuestras inmediaciones a Mve partiremos de las dos acepciones de lo fascinante que ayudarán a constituir la estructura de este texto. Así, los dos sentidos de la fascinación, esto es, en tanto “atracción irresistible” y en tanto "engaño" serán exploradas en el primer y segundo apartados respectivamente, pues son estas dos dimensiones las que fundan, a nuestro juicio, la pertinencia de esta imagen del siglo XIX en el nuestro.

En el primer apartado, la “atracción irresistible” será explorada a partir de las condiciones formales de la imagen y de lo que éstas nos dicen sobre el contexto de producción de la fotografía. Veremos que la condición esteticista de Mve puede inscribirse dentro de una industria o sistema del glamur que caracteriza parte de la cultura citadina del periodo. De esta manera, encontraremos otras obras cercanas a Mve en tanto que parten de la exaltación de la materialidad corporal y el adorno. Para finalizar, entenderemos este circuito de la fascinación como un punto de inflexión que define a la modernidad. Así, la “atracción irresistible”, primer plano de la fascinación de Mve, nos muestra una fuerza que continúa ejerciendo su influencia sobre nosotros.

En el segundo apartado, consideraremos la dimensión del “engaño” y su capacidad para reformular la tradición retratística. Comenzaremos con unos breves apuntes sobre la noción dominante del retrato en el siglo XIX del que entresacamos su principio de individuación tanto en pintura como en fotografía. Es esta condición fundante del género la que Mve, una imagen sin rostro ni nombre subvierte con el sutil gesto de dar la espalda. Es este rompimiento el que enlaza a Mve con otras prácticas lejanas a su propio contexto. Así, la individuación subvertida de esta fotografía seguirá latente en otras obras como las de la condesa de Castiglione (1837-1899), en retratos fotográficos vanguardistas y experimentales como los de Claude Cahun (1894-1954) y en la crítica icónica y casi performática de Catherine Opie (1961), obras que radicalizan la “insurgencia” de Mve a partir del “engaño” retratístico.

Son estos breves acercamientos a la fascinación de la imagen a partir de sus fuerzas de “atracción irresistible” y “engaño” como intentamos situar la pertinencia y actualidad de esta imagen. Buscamos situarla más que como una imagen circunscrita solamente a la estética glamurosa decimonónica, como una obra activa para dialogar e incidir en problemáticas culturales y artísticas actuales. Esta reelectura y las relaciones visuales que proponemos intentan exponer la capacidad de una fotografía del siglo XIX para reformular parte de la visualidad y la cultura contemporánea, no obstante sus orígenes remotos en un estudio fotográfico de la plaza Vendôme.

Referencias

1 La familia Aguado forma parte de la aristocracia más encumbrada del París finisecular y son cercanas al ámbito imperial de Napoleón III. La fortuna de la familia proviene del padre de Onésipe, Alejandro Aguado (España, 1784-1842), un banquero español instalado en París que se convierte en un aliado imprescindible del emperador. Este entorno social explica la naturaleza aristocrática de algunas fotografías de Olympe Aguado, hermano de Onésipe con retratos de los banqueros Arcos Arjona o la emperatriz Eugenia de Montijo. Una muestra significativa de las relaciones sociales de la familia se observa en el catálogo: “Olympe Aguado. Entre el documento y la escenificación”, creado a propósito de la subasta de la casa española Juan Naranjo en febrero de 2018 y disponible en línea: Consulta: 25 de noviembre de 2020.

2 Según Carol Dobay la toilette es un sistema del adorno y cuidado del cuerpo que integra, además del vestido, el lavado, el perfume, el maquillaje y el peinado. Cfr. con Carol Dobay Rifel, Coiffures: Hair in Nineteenth- Century French Literature and Culture, (EE. UU: University of Delaware Press, 2010), 12.

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